El valor de los Activos Tecnológicos

 

El valor de los Activos Tecnológicos

“No tiene que ser materia para tener valor económico”



I.              Activos Tecnológicos y Propiedad Intelectual

El paradigma usual establece que el mayor valor económico lo tienen los Activos tangibles. Observemos el contexto de nuestro país.

En México, existe una dinámica de protección de propiedad intelectual muy importante. De acuerdo al estudio coordinado entre IMPI-IPKey  (IMPI-IPKey, 2021), algunos de los principales hallazgos de esta dinámica de protección son:


· Más de la mitad (54%) de las industrias en México son intensivas en algún Derecho de Propiedad Intelectual (DPI). De un total de 822 actividades productivas analizadas en la Economía Mexicana en 2019 se identificaron 445 industrias intensivas en el uso de marcas, patentes, diseños o denominaciones de origen.
· En 2019, se calcula que el 47.8% del Producto Interno Bruto en México ha emanado de industrias intensivas en DPI. Esto equivale a un valor total de 24.2 billones de pesos.


 Sin embargo, dicho estudio no presentó información sobre operaciones de transferencia tecnológica. Es posible inferir que una proporción significativa de estos registros de Propiedad Intelectual tuvieron el objetivo de mantener y actualizar el acervo tecnológico propio de las empresas, y/o realizar a discreción operaciones de licenciamiento entre socios, subsidiarias de multinacionales, o alguna condición similar.

En todo caso, es evidente que no existe un mercado establecido para los Activos Tecnológicos, en el que demandantes de tecnología conozcan los productos tecnológicos, y los oferentes de tecnología empaqueten adecuadamente su oferta, con beneficios esperados. Para la existencia de dicho mercado, es necesario identificar un marco regulatorio, un esquema de precios estándares de los activos intangibles, una operación legislada de intermediarios, y el factor principal, que exista una dinámica consistente de compra-venta de activos tecnológicos. 

Los registros de Propiedad Intelectual (PI), que representan los documentos que avalan la propiedad de un Activo Tecnológico, pueden ser generados por una empresa nacional ó multinacional, que requiere la PI para comercializar sus productos. Dichos registros también pueden ser generados por inventores independientes que consideran que su invento tendrá un mercado. En el caso de los registros de inventores independientes, la comercialización de las patentes representa un gran reto, tanto en el ecosistema de desarrollo tecnológico de México como del mundo. A partir de datos generados por la Red OTT (RedOTT, 2021), el número de operaciones de transferencia tecnológica de patentes en 2021, fue de 12. Si esto lo contrastamos con los datos derivados del IMPI en Cifras (IMPI, 2024), el total de patentes registradas fue de 16,161 en 2021. Un simple cociente entre estas dos cifras nos arroja un resultado muy escaso de capitalización (7.4E-04) de patentes transferidas. Por otra parte, de este total de patentes, se estima que solamente un 1.5% es asociada a inventores mexicanos, empleando las mismas cifras de IMPI.

De acuerdo a (Chatzkel, 2002), el capital intelectual consiste en: el conocimiento, experiencia aplicada, tecnología (activos tecnológicos), relaciones y competencias profesionales que proveen de una ventaja competitiva en el mercado. Es decir, son elementos que tienen un valor y una forma identificable de capitalizar dicho valor.

El flujo de valor de un Activo Tecnológico, se capitaliza con la comercialización de las patentes, y representa el mayor de los retos del desarrollo tecnológico en México.

Las razones por las que este flujo de valor no se concreta, son diversas:

  1.  Falta de interés ó desconocimiento de los industriales, sobre los beneficios de contar con tecnologías propias.
  2.  Falta de metodología para promover y comercializar la propiedad intelectual por parte de Universidades y Centros de Investigación.
  3.  Precios no estandarizados de los elementos de propiedad intelectual y falta de claridad de los beneficios que se esperarían, por efecto de aplicar dichos elementos de propiedad intelectual en la empresa.

Existe una iniciativa del Gobierno Federal para elevar el número de patentes con la intención de que se promueva así la innovación tecnológica, según Forbes (Rodríguez, 2024). De acuerdo a esta fuente, la Secretaría de Economía estima que si se multiplica por cuatro o cinco el número de patentes nacionales, esto repercutiría en 0.5 puntos porcentuales del PIB.

Considerando el ecosistema del mercado tecnológico antes descrito, es posible concluir que un incremento en patentes no necesariamente va a incrementar directamente la riqueza del país. 

Fig. 1 Evolución de elementos de Propiedad Intelectual de 2010 a 2019 (IMPI, 2024)


De acuerdo a la Fig. 1, es posible concluir que el número de solicitudes de patentes en México, se mantiene relativamente constante a lo largo de los diez años del estudio, así como también los diseños industriales. En cuanto a las marcas, se observa un incremento en los registros de marcas a través del tiempo.

I.              Valor de los Activos Tecnológicos y nivel de prestancia comercial

Asumamos que los primeros principios de valuación de una tecnología son: 

  1.  ¿Cuánto produce ó genera de rentabilidad? 
  2. ¿Cuánto costó el programa de proyectos que derivó en la solución tecnológica?,
  3. ¿Cuánto costará la implementación del Activo Tecnológico / Paquete Tecnológico? 
  4. ¿Cuanto costará operar la tecnología? 
  5. ¿En qué nivel de madurez tecnológica se encuentra el Activo Tecnológico?

Con estos ingredientes, es posible determinar un precio ó valor estimado de un Paquete Tecnológico, ya sea en el formato de venta al 100% o conservando la propiedad por parte de quien desarrolló el activo tecnológico, a través de alguna modalidad de licenciamiento.

Es muy relevante considerar, que de un banco total de Activos Intangibles, la aceptación relativa por parte del mercado es de solamente una fracción. En Estados Unidos por ejemplo, (RichardsonOliverLawGroup, 2021) la proporción de patentes no vendidas respecto de las vendidas es de 75%. Observemos que Estados Unidos es uno de los mercados más maduros del mundo. Corea del Sur, otro caso de un país con una economía basada en el desarrollo tecnológico, presenta un 83.9% de patentes no vendidas (JI, Lim, & Park, 2016) Por lo que se esperaría que en regiones con mercados inmaduros, la proporción será todavía más alta.


Fig. 2. Porcentaje promedio de regalías por tipo de elemento de PI en cada industria.

La definición del valor de un activo intangible puede ser compleja pero se simplifica afirmando que dicho activo vale el equivalente de lo que se puede producir con él, es decir de su rentabilidad, así como también de qué tan lista ó probada está la tecnología en cuestión. Ya sea un nuevo proceso, un nuevo material, ó un software innovador. Por ello, el paradigma de algunos inventores que afirman que su patente vale millones de pesos, no es necesariamente sostenible.

De acuerdo a la Fig. 3, existe un porcentaje estándar de regalías promedio por elemento de propiedad intelectual (RoyaltySource, 2022). De esta forma, para la mayoría de las tecnologías el porcentaje oscila entre 4 y 6%. Solamente para industrias como la farmacéutica, el software y el internet, las regalías suelen ser mucho mayores, entre 7 y 16%. Estos valores nos pueden dar una idea general del valor relativo de los Activos Tecnológicos respecto de los productos ó bienes de consumo.

III. Madurez tecnológica y comercial

Otro factor crucial para determinar el valor de un Activo Tecnológico es su nivel de madurez tecnológica (TRL) ó prestancia para ser implementado en una cadena de valor. Si bien es cierto que el uso del índice TRL tiene décadas aplicándose en el entorno empresarial, también es una realidad que cada organización aplica el criterio con sus respectivas consideraciones. En México, la SECIHTI (SECIHTI, 2025) plantea un criterio para la determinación del TRL de tecnologías.

En general, para una empresa con infraestructura de adopción ágil de tecnología, con un portafolio maduro de innovaciones, y que cuenta con procesos para el lanzamiento de sus propios desarrollos, el nivel TRL 6 es la antesala hacia la producción. Para un centro de investigación y desarrollo, se espera que los activos tecnológicos desarrollados se encuentren entre TRL 3 y TRL 5.

Por otra parte, el nivel de TRL bajo, por ejemplo TRL 3 ó TRL 4, no es impedimento para realizar una transferencia. Encontrando al cliente idóneo, sería posible realizar la transferencia tecnológica siempre y cuando dicho cliente lo encuentre suficientemente atractivo estratégicamente.

El nivel de madurez tecnológica indica entonces el grado de prestancia en una industria ó mercado, de una tecnología ó activo tecnológico. Las primeras etapas TRL1 AL TRL3 son dedicadas ordinariamente para la investigación y el desarrollo de un prototipo, del TRL 4 al TRL5 se dedica a pruebas y validaciones en todos los entornos relevantes, el TRL 6 consiste en la creación de la infraestructura de reproducción masiva de los productos que incorporan la nueva tecnología, y del TRL 7 al TRL9 es la etapa de lanzamiento comercial de dichos productos y su correspondiente evaluación y ajustes. De tal forma que una tecnología se “gradúa” una vez que se completa el nivel TRL 9.

Un activo tecnológico puede valuarse más, conforme avanza su TRL por razón de que el activo ha probado su confiabilidad de operación y en los casos de TRL 7 o mayores, su aceptación en el mercado.

Hay productos de base tecnológica, que se lanzaron con una alta expectativa de éxito, y que al final terminaron fracasando en el mercado.

  1.       Google glass: Lentes inteligentes lanzado en 2013 y retirado en 2015
  2.       Segway Personal transporter lanzado en 2001 y retirado en 2020
  3.       Microsoft Zune, lanzado en 2006, y retirado en 2011.

 

De aquí la importancia de realizar la evaluación del Índice de Prestancia Comercial ó CRI (ARENA, 2014) que es el índice que determina qué tan lista está una tecnología en términos de su entorno comercial, para reducir el riesgo de una implementación fallida.

De esta forma, en el análisis de la estrategia para realizar una transferencia de un activo tecnológico intangible, es crucial determinar tanto el nivel de madurez tecnológica ó TRL como el CRI. 

Fig. 2. Índice de Prestancia Comercial CRI versus el índice de Prestancia Tecnológica TRL (ARENA, 2014)

Si observamos la Fig. 2 con detenimiento, nos daremos cuenta que el CRI inicia a partir del TRL 7, es decir, a partir del lanzamiento piloto de la tecnología ó producto innovador. A partir de dicha Fig. 2 nos percatamos que aún terminada la etapa de madurez tecnológica, el CRI continúa por espacio de otras cuatro fases (CRI3, CRI4, CRI5 y CRI6). La tecnología ó producto se “gradúa” en el CRI cuando de manera consistente y aceptable, el mercado meta ha aceptado con un nivel adecuado el producto lanzado.

De esta forma, podemos identificar cuatro elementos clave para determinar el valor de un Activo Tecnológico: 1) El grado de aceptación del Mercado tecnológico, 2) el nivel de prestancia comercial 3) El potencial de generar ventas/rentabilidad de los productos que incorporan el activo tecnológico y 4) El nivel de madurez tecnológica y comercial. Dicho valor debe ser identificado y validado por demandantes de los activos tecnológicos y correspondientes oferentes. Esta nota breve, debe servir para ponderar de manera clara las acciones y correspondientes riesgos que implica la promoción de Activos Tecnológicos en México. 


Autor:

José Fernando Guillen Guzmán


Bibliografía

ARENA. (2014). Australian Renewable Energy Agency. Obtenido de ARENA: https://arena.gov.au/assets/2014/02/Commercial-Readiness-Index.pdf

Chatzkel, J. (2002). Intellectual Capital. Express Exec.com.

IMPI. (2024). IMPI en cifras. Obtenido de IMPI en cifras: https://www.gob.mx/impi/documentos/instituto-mexicano-de-la-propiedad-industrial-en-cifras-impi-en-cifras

IMPI-IPKey. (2021). IPKey. Obtenido de https://ipkey.eu/sites/default/files/ipkey-docs/2021/IP-Key-LA_Impact-Study-Mexico-2020_Report.pdf

JI, I., Lim, H., & Park, T.-Y. (2016). Exploring potential users of patents for technology transfer: utilizing patent citation data. Procedia Computer Science, 211-220.

RichardsonOliverLawGroup. (2021). The 2021 brookered patent market. Richardson Oliver Law Group.

Rodríguez, S. (diciembre de 2024). Forbes. Obtenido de Economía y Finanzas: https://forbes.com.mx/mas-patentes-elevarian-0-5-puntos-porcentuales-el-pib-de-mexico-economia/

RoyaltySource. (2022). RoyaltySource. Obtenido de RoyaltySource: https://selfserve.royaltysource.com/royalty-rate-ip-data-guide/general-royalty-rates-industry-data/

SECIHTI. (2025). SECIHTI. Obtenido de SECIHTI: https://secihti.mx/wp-content/uploads/sni/marco_legal/criterios/Anexo_Nivel_de_Madurez_Tecnologica.pdf

 


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